Ir al contenido principal

¿Vigilantes de parques o frentes de seguridad urbanos?



Sincelejo se vuelve nuevamente tendencia nacional, no precisamente por ser ejemplo en estrategias de desarrollo territorial y generación de oportunidades.

Una de las razones de esta notoriedad negativa es la reciente decisión de la alcaldía de Sincelejo de contratar una empresa de vigilancia privada por un valor cercano a los 25 mil millones de pesos para "vigilancia y seguridad de los bienes y espacios a cargo de la alcaldía".

Los videos e imágenes difundidos por la alcaldía y sus medios aliados muestran un grupo de exmilitares armados junto a motocicletas de alto cilindraje, lo que los hace parecer un grupo antimotines o agentes del GAULA con sus trajes y chalecos negros.
Según el alcalde, esta medida busca mejorar la percepción de seguridad y funcionar como una red de apoyo para la Policía Nacional. Sin embargo, el hecho de que estén armados, se desplacen en motos por la ciudad y sean llamados “frentes de seguridad” por el propio alcalde, genera inquietudes sobre las verdaderas intenciones de este proceso adelantado.
¿Por qué no invertir estos recursos en fortalecer el pie de fuerza policial? ¿Por qué proceder con un contrato adjudicado por la totalidad del periodo administrativo y no por un periodo menor para ir evaluando su pertinencia? ¿Cuáles son las metas concretas de este grupo de vigilantes móviles? ¿Sólo esperan mejorar la percepción ciudadana de Seguridad?



El monto contractual parece excesivo si se trata únicamente de impactar en la percepción ciudadana, considerando que la normativa colombiana prohíbe a estos vigilantes realizar funciones propias de la Policía Nacional, como retenes, requisas o atender delitos en el espacio público.
Ante estas graves inquietudes ciudadanas el ministro de Defensa Iván Velázquez expresó: La alcaldía de Sincelejo debe desmontar de inmediato este "frente de seguridad", que nos devuelve a épocas superadas del paramilitarismo, precisamente en una región que sufrió sus más graves impactos.
Estos cuestionamientos no pueden ser explicados simplemente bajo el fundamento legal de un contrato para proteger parques urbanos y bienes a cargo del ente municipal.
Además, resulta reprochable que el alcalde haya difundido advertencias contra quienes ejercemos liderazgo en el territorio. En múltiples medios aliados a su administración, se nos señaló como críticos con la declaración: “los que perdieron las elecciones en Sincelejo cuestionan cada acción del Alcalde Yahir Acuña”, seguida de un listado de acciones de su administración.
Esta actitud mina la credibilidad ciudadana y se acerca a una amenaza contra quienes cuestionamos puntualmente algunas de sus actuaciones administrativas. En democracia, toda voz es válida, pero en Sincelejo empieza a ser inquietante y peligroso expresarse. No debemos permitir el resurgimiento de ‘frentes’ al margen de la ley que ya superamos con resultados trágicos.
La seguridad en Sincelejo no se resolverá con escuadrones de vigilantes privados armados. Es necesario fortalecer la institucionalidad, el bloque multicrimen, desarrollar estrategias para desmantelar las redes de microtráfico, combatir las extorsiones, democratizar los mapas de calor, invertir en herramientas tecnológicas y por supuesto, generar tejido social. Esta medida es inútil para esos fines. Si se desean redes de apoyo, deben ser planteadas desde un enfoque ciudadano, sería más transparente y menos riesgoso para todos.

Comentarios

Actualizaciones

EL MITO DEL CARGO: SUCRE Y LA CERVEZA DE YUCA

Por: Stiven Vitola Zambrano – Economista, Magister en Administración de Empresas, Docente Universitario. En la base de un volcán sagrado en un rincón aislado del Pacífico Sur, los jóvenes tocan el “Star Spangled Banner” en flautas de bambú.  Cada febrero desfilan con viejos uniformes del ejército estadounidense con armas de madera. Otros van a pecho descubierto con las letras “USA” pintadas en rojo brillante en sus cuerpos. Dawkins, Richard (2007) , en su libro «Las raíces de la religión» , analiza como en la isla en la década de 1.940 en Tanna, en el archipiélago de Vanuatu, luego de que tropas estadounidenses desembarcaran y utilizaran la isla como base militar, llevando consigo armamento, uniformes, tanques, refrigeradores, medicamentos, infraestructura y medicamentos para el ejército. Cuando se acabó la guerra se fueron y se llevaron todo y sus habitantes anonadados de las grandezas occidentales optaron en divinizar a través de festividades estereotipando en maquetas toda la...

¿QUÉ HA PASADO CON LOS “BARRIGAS VERDES”?

Por: Deison Luis Dimas Hoyos – Economista de Sampués Sucre, especialista en Economía Urbana y Regional, investigador, analista de información regional y coleccionista de hechos. Hace exactamente ocho (8) años publiqué una columna en el periódico local El Meridiano de Sucre titulada “¡Barriga Verde!”, haciendo un llamado a la falta de agua en Sincelejo y aquel famoso remoquete de los “barrigas verdes” endilgados a los sincelejanos por la falta de un sistema de acueducto. Recordando aquella publicación, mencioné que a finales del siglo XIX el espejo de agua del legendario pozo de Majagual fue útil para saciar la sed de los habitantes de Sincelejo, y que la cualidad principal del pozo era el color verdoso de sus aguas, hecho que fue usado por los pobladores de otras regiones aledañas (en especial la rivalidad deportiva con los Sinuanos) para la burla con el remoquete de barrigas verdes . Unos días después, en el noticiero radial Noticiero de Sucre, emisión de las 6 a.m., una radioyente...

La crisis del sistema penitenciario en Colombia

Por: Eugenio Antonio Calderón Barreto   Para nadie es un secreto que el sistema penitenciario  en Colombia está en crisis ,existe mucha macro vulneración de derechos fundamentales tanto del estado como dentro los mismos reos , la situación es tan caótica , que existe una   sobrepoblación en estos sitios para cumplir con los objetivos de la pena ; resocialización , reparación a la víctimas y garantías de no repetición , pero este   el garante de que esto ocurra , en su afán de crear conciencia colectiva de manera negativa , tratando al delincuente como una persona que es un mal elemento de la sociedad y no cumplir   el manejo adecuado de   manejar una excelente política criminal para manejar una problemática de criminalidad como política pública,   de manera que   es el estado colombiano a través   de la función administrativa , establecido en los fines esenciales del estado en el artículo   segundo de nuestra carta política de 1991“...